Merenderock

Historia del MerendeRock

El MerendeRock es un festival a beneficio del merendero DeporVida, que funciona en el Club Deportivo Casares. Se realiza todos los años en el mes de enero, en la ciudad de Carlos Casares, más precisamente en el predio de dicho club. La entrada consiste en un alimento de merienda que sirve para que durante el año el merendero pueda alimentar a los pibes que asisten a él, todas las tardes. En la última edición se agregó un bono contribución de 200 pesos para poder solventar los gastos de sonido, seguridad, baños, etc.

El evento surge por la necesidad de varios músicos y músicas, de contar con un espacio para expresarse, ya que otros festivales anteriores que existían en la ciudad, que eran organizados por el municipio dejaron de realizarse o no tenían en cuenta a las bandas de rock locales. Ante la falta de una política cultural que contenga a la inmensa cantidad de músicos de rock activos en el pueblo, aparece la idea de auto-organizarse y dejar de esperar los favores de los gobiernos de turno. Tal es así que varios artistas empiezan a reunirse y deciden dejar sus diferencias de lado para hacer un festival en conjunto. De esa forma se decide organizar el MerendeRock por primera vez en enero de 2014.

El primer año se contó con la participación de 7 bandas y la respuesta del público fue excelente, lo que hizo más fácil que crezcan las ganas de volver a hacerlo año tras año. En el MerendeRock 2019 y 2020 se contó con la participación de más de 20 bandas en el escenario principal y una cantidad similar en el escenario alternativo. Durante 3 días los artistas pudieron mostrar sus canciones, sumándose también una feria artesanal y una exposición de cuadros. El crecimiento del festival fue exponencial desde su primera edición hasta la última y esto vuelve una exigencia mantener el nivel e incluso mejorarlo en cada presentación. Cabe destacar que además de bandas y solistas de rock también suelen participar artistas de trap y rap, dando lugar a otro tipo de expresiones musicales.

El MerendeRock se realiza de forma autogestionada. Para poder financiar el evento todos los años se hace una rifa, en la cual los premios son donados por comerciantes y emprendedores locales, quienes también colaboran como auspiciantes. Por otro lado, también durante el año se hacen otros recitales más pequeños cuya recaudación se destina a los gastos organizativos del festival principal. La solidaridad y colaboración de toda la comunidad es fundamental para que esta iniciativa siga adelante.

El MerendeRock en sus ya 9 años de existencia ha logrado posicionarse como uno de los festivales independientes más importantes de la región noroeste de la provincia de Buenos Aires, la cual cuenta con una gran cantidad de artistas con importantes trayectorias. A partir de su existencia han surgido muchas bandas nuevas y una gran cantidad de jóvenes (y no tan jóvenes) han podido expresar su música y sus ideas en un escenario profesional.  Sin embargo, hay sectores de la población que no está contenta con el festival y se suelen recibir de su parte cuestionamientos y denuncias por “ruidos molestos”. Para nosotros el único ruido molesto es el de la panza de los pibes que debido a la precaria situación económica no pueden acceder a una adecuada alimentación.

En el año 2021, el MerendeRock se realizó, de manera virtual vía streaming junto a Pixel Studio Audiovisual, y La Halconera Estudio que cedió gentilmente sus instalaciones para que podamos realizar los shows. A pesar de la dificultad de los años de pandemia, el Merende pudo mantenerse activo de forma ininterrumpida. De hecho, aprovechando el formato virtual pudimos contar con la presencia de figuras de renombre a nivel nacional como Las Manos de Filipi, Edu Schmitt y Jorge Rossi (ex Intoxicados) y una gran audiencia en la transmisión en vivo por Youtube que nos permitió llegar a otros lugares que en el formato presencial es imposible.

En 2022 se produce la esperada vuelta del MerendeRock, pero esta vez en semana santa y no en enero como indica la tradición. Las exigencias a nivel habilitación y seguridad fueron muchísimas más que en años anteriores, por lo cual el festival debió atrasarse unos meses. Finalmente, después de un excelente laburo del Club Deportivo se pudo llegar a tiempo con todas las cuestiones burocráticas y el festival se pudo llevar a cabo a pesar de las adversidades. Fueron dos noches frías en cuanto a la temperatura, pero muy cálidas por el rencuentro de público y bandas con el MerendeRock. Esta experiencia nos sirve para volver con más fuerza en enero del 2023, año en que se cumplirán las 10 ediciones.

Le agradecemos a toda la comunidad por siempre bancar estas iniciativas, ¡esperamos poder seguir haciéndolo por muchos años más!